
Cuando arranqué con la búsqueda del elenco, uno de los mayores desafíos era encontrar a los niños que encarnarían a los dos protagonistas. Como mínimo, tenían que tener cierto parecido físico. Y el día del casting, en sexto lugar, ingresó Catalina. Todavía me faltaba ver a 194 personas más. Pero no sé porqué, algo me dijo que esa nena divina que estaba sentada frente a mí, un poco nerviosa, cantando una canción (una de las exigencias del casting, los nenes debían cantar) iba a ser seguramente, la personita que buscaba. Después de un par de pruebas más, me decidí por ella. Acá la vemos con Carla. La adulta y la niña.
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